"La lenguaje no es creado por el individuo, sino el lenguaje es el que crea al individuo."

"Masas concurridas; la identidad ha muerto. Es vuestra vida, es vuestra deserción."

"Los necios e ignorantes no aspiran a adquirir conocimiento, pues el verdadero mal de la incultura está precisamente en que sin saber nada creen saber mucho"

viernes, 7 de febrero de 2014

Una alegría triste.

La alegría es todo aquello que consiste en colmar una potencia. Uno siente la alegría cuando lleva a la realidad una de sus potencias.

"Como artista, yo conquisto, por poco que sea, un pedazo de color." ¿Puedes darte cuenta la alegría que eso puede suponer?

Y es eso, eso es colmar, rellenar una potencia, efectuar una potencia. Pero entonces lo que resulta equivoco es la palabra potencia. Por el contrario ¿qué es la tristeza? Se da cuando se esta separado de una potencia de la que, con razón o sin ella, me creía capaz: "ah, podría haber llegado a eso, pero las circunstancias", o bien no me esta permitido, etc. 

Eso es la tristeza.

Con eso podemos decir: toda tristeza es el efecto de un poder sobre mi. Naturalmente eso plantea problemas, se refiere a unas peticiones. No hay potencia mala; lo que es malo, habría que decir, es el grado más bajo de la potencia, y el grado más bajo de la potencia es el Poder.

Me refiero a: ¿qué es la maldad?

Es impedir que alguien haga lo que puede, la maldad es impedir que alguien efectúe su potencia. De modo que no hay potencia mala, hay poderes malos, que tal vez todo poder sea malo por naturaleza, no necesariamente porque sería demasiado fácil decirlo, pero se trata de la idea de la confusión entre el poder y la potencia, es una idea ruinosa porque el poder siempre separa a la gente que está sometida de aquello que puede hacer, de modo que la tristeza esta ligada a los sacerdotes, tiranos, jueces, etc. Se trata de gente que siempre separa a sus súbditos de aquellos que pueden, prohiben realizaciones de potencia.

¿Qué es el poder del sacerdote, del juez, del tirano?¿Y en que esta unido a la tristeza? Para Nietzsche en todo caso, el sacerdote se define por lo siguiente: Inventa la idea de que los hombres están es un estado de deuda infinita.

Antes había muchas historias de deudas como sabemos, pero Nietzsche se anticipa a los etnólogos, ya que estos descubrieron mucho después que en las llamadas sociedades primitivas había intercambios de deudas y que eso no funcionaba mediante trueque, como se creía, sino mediante fragmentos de deuda. Entonces se trataba de bloques de deuda finitos: se recibían y luego se devolvían. La diferencia con el trueque que entra en juego el tiempo, la realidad del tiempo, se trata de una devolución diferida, es algo inmenso, porque eso quiere decir que la deuda precede al intercambio, todo esto consistía en problemas filosóficos: el intercambio, la deuda, la deuda que precede al intercambio..., se trata de un gran concepto filosófico. Y digo filosófico porque Nietzsche lo dijo mucho antes que los etnólogos, pero en la medida en que las deudas tienen un régimen finito, el hombre puede liberarse de ellas. cuando el sacerdote judío invoca la idea en virtud de una alianza, de una deuda infinita del pueblo judío hacía su Dios. Cuando los cristianos retoman aquello mismo de otra forma, la idea de la deuda infinita ligada al pecado original, en esos casos se trata de un personaje de sacerdote muy curioso, es la creación de cuyo concepto corresponde a la filosofía.

Entonces resulta que los conceptos filosóficos son verdaderos personajes, por eso la filosofía es tan concreta, hacer el concepto de sacerdote tal y como otro tipo de artista haya hecho el cuadro del sacerdote, el retrato del sacerdote.

Y ahora ¿qué pasa ahora? Se dice que ya no funciona, hay que ver como se ha recuperado dicho concepto y en efecto, el psicoanálisis es una nueva vicisitud del pastorado: ahora bien, ¿en qué se define eso? Los sacerdotes no son lo mismo que los tiranos, no hay que entremezclar todo, pero al menos tienen en común que EXTRAEN SU PODER DE LAS PASIONES TRISTES, la cual, inspira a los hombres. Gracias a ello tienen poder, y en ese sentido el poder es siempre un obstáculo a la realización de las potencias. Él diría que todo poder es triste y que, aunque aquellos que tienen el poder se regocijan mucho de tenerlo, lo suyo es una alegría triste.

El tifón es una potencia que debe regocijarse con su alma, pero no se regocija en destruir casas, se regocija en ser. Uno debe regocijarse de ser lo que se es, de haber llegado allí donde se está, así que no se trata de una alegría de uno mismo. La alegría no es estar contento consigo mismo, en absoluto, no es el placer de estar consigo mismo, es el placer de la conquista, pero la conquista no consiste en sojuzgar a la gente, la conquista es, como dice Nietzsche: en el caso del artista, conquistar el color. He ahí una alegría, aunque la cosa acabe mal, porque en esas historias de potencia, cuando se conquista una potencia o cuando se conquista algo en una potencia, aquello corre el riesgo de ser demasiado potente para la persona misma, es decir, puede venirse abajo [Van Gogh].

Gilles Deleuze

El abecedario de Gilles Deleuze (1988)

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