Según las costumbres o normas morales, es cuando te preocupas por tus hijos; por el qué dirán. Durante ese transcurso de tiempo tu vida es desahuciante y no piensas en tu existencia, en tu bienestar; dicho plano es secundario y es consecuente a las frustraciones y traumas que desarrollaste conforme ibas creciendo. Cuando las obligaciones empiezan a verse menos profundas, empieza a desaparecer el interés para convertirse en una mascara. La paternidad existe por la conciencia moral en forma desarrollada gracias al instinto social y el mismo se levanta sobre la moral cristiana (paternalismo), que se transmite de padres a hijos. Dicho con otras palabras: costumbres morales o como me gusta llamarle: Morales Costumbristas.
A.S.

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